Distingo un cuerpo que no existe. El alma agujereada.
La inutilidad del psicoanálisis se ha quedado atrás. Cansada de tironear, duele pensar la sensación de andar mal.
El alma rompe mi cuerpo, mi verdadero cuerpo,el estómago, la cabeza, apenas oigo un gorgoteo, delante de este cuerpo.
mi alma inasible crea complejos. mientras escribo, simplemente, no reincido. De otro modo sería una máquina.
El hombre, es su evolución, no se compromete.
No hay comentarios:
Publicar un comentario